calle Esmeralda 699, Valle Hermoso, La Ligua.
Dulcería Catalina es una tradición liguana que nace de la pasión y el esfuerzo de Patricio López Tapia, quien desde niño recorrió trenes y carreteras vendiendo los auténticos dulces artesanales de La Ligua. En 1985 comenzó su propia fábrica, inspirándose en las enseñanzas de su abuelita Rosa y en los antiguos hornos de barro.
Hoy, la Fábrica de Dulces Catalina sigue elaborando productos 100% artesanales con ingredientes naturales: harina, huevos, azúcar, leche y mucho cariño. Un legado que honra la identidad de Valle Hermoso y que mantiene viva la tradición de llevar dulces frescos a cada visitante.